El corazón del estampado reside en el troquel, una herramienta diseñada a medida que dicta la geometría de la pieza final. El proceso se puede clasificar en dos tipos principales:
1. Estampado de troquel progresivo: una bobina de tira de metal se alimenta a través de una serie de estaciones dentro de un solo troquel. Cada estación realiza una operación diferente (perforación, doblado, acuñado) hasta que se expulsa una pieza terminada con cada ciclo de prensa. Este es el método definitivo para lograr eficiencia en grandes volúmenes.
2. Estampación por transferencia: la pieza se transfiere mecánicamente entre varias prensas, cada una con su propia matriz dedicada. Esto es adecuado para piezas más grandes, como bastidores de automóviles, que requieren una conformación más importante.
El estampado ofrece ventajas incomparables para la producción en masa:
* Velocidad y volumen extremos: Capaz de producir cientos o miles de piezas por hora.
* Consistencia y precisión excepcionales: una vez perfeccionado el troquel, todas las piezas son prácticamente idénticas.
* Bajo costo por pieza: el alto costo inicial del troquel se amortiza durante una producción masiva, lo que hace que las piezas individuales sean muy económicas.
* Versatilidad del material: se puede utilizar con una amplia gama de metales, incluidos acero, aluminio y cobre.
El principal desafío es la alta inversión inicial y el tiempo de entrega requerido para diseñar y fabricar las matrices de precisión. Por lo tanto, el estampado es más económico para tiradas de producción largas donde se puede aprovechar al máximo su velocidad y consistencia.